jueves, 15 de marzo de 2012

"Barcas de pesca amarradas junto al monte Yu". 2008

"El final de la primavera en el viejo muelle". 2006

"Dormitorio"

CUI XIUWEN

"Marilyn Monroe". 2007

"Candy". 2007

"Barbie". 2007

"Reina Isabel I". 2007

"Paris Hilton". 2007

"Infanta Margarita".

"Nunca relajarse, ni de día ni de noche". 2008


"un sueño de temporalidad". 2003

"Nostalgia Nº 2". 2006

"Nostalgia Nº 8". 2006

"El pequeño abanderado Nº3". 2008

"El libro del tabú Nº 5". 2006

"El Cartero Nº1". 2008

"Superman".

"Romantique": 2005

"Ficciones Asiáticas: Fotografia al Arte Contemporaneo."

A excepción de Japón, la llegada de la fotografía al panorama del arte contemporáneo asiático es un fenómeno relativamente reciente. Paises como China, Taiwán o Corea del Sur abordan la creación en soporte fotográfico desde planteamientos experimentales, tratando de dejar a un lado la imitación de los modelos occidentales y explorando gramáticas cercanas a la personalidad de su propia cultura o reflexionando sobre el imparable mestizaje del imaginario colectivo, especialmente visible en las nuevas generaciones. A pesar de las muchas diferencias que los separan, es posible establecer en la ficción y la experimentación un hilo conductor común al conjunto de estos países. En términos generales para muchos fotógrafos de esta región el realismo documental es sinónimo de fotografía antigua y la puesta en escena o la experimentación les proyecta de lleno en la estética de la contemporaneidad, donde la realidad es solo una experiencia individual fragmentada o inestable. Para ellos, el simulacro o la parodia, como decía Baudrillard, nunca esconden la verdad, más bien es la verdad la que esconde el hecho de su inexistencia. De ahí que la fotografía construida sea un excelente soporte de representación, pues les permite filtrar sus opiniones y dar voz a los micro relatos que no han tenido cabida en la historia oficial. No conviene olvidar que el discurso oficial se ha servido durante décadas del realismo como sistema de representación. Parece lógico pensar que una toma de distancia de los artistas frente al pensamiento dirigido por el Estado pase por abrir sus propuestas a narrativas visuales diferentes. La sustitución de lo colectivo por el énfasis en lo individual exige una reconstrucción del mundo y esa narración alternativa puede ser abordada desde la ficción, dejando en segundo plano la mera transcripción de la realidad.