jueves, 10 de mayo de 2012

INDIGENAS EN AISLAMIENTO EN LAS FRONTERAS PERU - BRASIL


El término “Indígena” debería quedar abolido, para reemplazarlo por el término “Nativo” ó “Aborigen”, puesto que indígena hace referencia a una persona indigna, sin razón de ser, en el mundo inferior a los demás seres humanos. También queda abolido el término “Raza” por el de “Grupo humano”. 
Comité Ejecutivo de Acitam-Codeba. Franco A. Martín. Asamblea de socialización del plan de vida. Reflexiones de los grupos de trabajo. Comunidad indígena de Santa Sofía, Municipio de Leticia-Amazonas. Diciembre 2007

Mírame... así soy y existo

Pese a la multiculturalidad de nuestros gobernantes actuales aun se mantienen coherentes desde el gobierno anterior donde expresan abiertamente su menosprecio por la población indígena y su cosmovisión, como "un estorbo para el desarrollo". Por decir: Perú Petro inclusive negó la existencia de pueblos indígenas aislados para entregar lugares donde estos viven a empresas petroleras, como en el caso del Parque Ichigkat Muja en territorio Awajún, el área fue recortada para favorecer a una empresa minera. Pero hoy nos centraremos a observar en aquellos territorios que limitan en las fronteras de Perú y Brasil. En esta exposición que traigo a memoria veremos la realidad actual para poder convivir con ella y respetar el lado amazónico que tenemos los países latino americanos.
Preocupados por la extrema vulnerabilidad de los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario, el Instituto del Bien Común (IBC) producida por la Biblioteca da Floresta del Estado brasileño del Acre, nos brinda esta muestra con el fin de crear conciencia sobre la problemática de estos pueblos, que perdiendo sistemáticamente sus territorios y sus fuentes de substencia por la acción de maderos, colonos y petroleros, ante la mirada indolente e indiferente de nuestras autoridades que nos representan.
La exposición ilustra la forma de vida de los indígenas aislados, su historia reciente, las situaciones de conquista, evangelización y explotación bajo el régimen de esclavitud a que fueron sometidos entre finales del siglo XIX y a principios del siglo XX, durante el auge del caucho.     
Así mismo presenta las políticas estatales brasileñas hacía los indígenas aislados, desde las iniciativas de contacto y asimilación forzada a mediados del siglo XX, hasta la actual protección de los pueblos indígenas, su modo tradicional y su hábitat en que se desarrollan.
Las políticas de creación de reservas indígenas intangibles y al activo monitoreo de las mismas ha hecho posible en Brasil la protección efectiva de estos lugareños, haciendo posible en muchos casos recuperarse numéricamente.


LAS VENAS ABIERTAS


Dos rivales: malocas vs. explotación



La explotación ilegal de madera en el lado peruano de la frontera ha invadido reservas territoriales de indígenas aislados, territorios de comunidades indígenas y áreas de conservación. Esto ha dado como resultado la migración de aislados hacía tierras de indígenas en el Estado de Acre. Una nueva amenaza para los aislados y comunidades de esta región fronteriza será el inicio de la prospección y exploración de petróleo y gas.

En el estado de Acre, por efecto de las acciones de los gobiernos federal y estatal en los últimos 30 años se ha creado un mosaico continuo de 29 territorios indígenas y 17 áreas de conservación, que totalizan casi 8 millones de hectáreas. En el lado peruano se presenta un mosaico continuo de bosques, formado por reservas territoriales destinados a la protección de indígenas aislados, un parque nacional y una reserva comunal, que suman 4,2 millones de hectáreas. Sin embargo, el gobierno peruano está promoviendo concesiones de grandes extensiones de bosques a empresas madereras y petroleras que se encuentran superpuestas a las áreas protegidas.

Se hace cada vez más urgente la acción concertada de los gobiernos de Brasil y Perú, con la participación del Gobierno del estado de Acre, atreves de políticas de protección que aseguren la sobrevivencia de los pueblos aislados y la integridad de sus territorios, fortaleciendo el uso sostenible y la conservación de la inmensa biodiversidad de esa región fronteriza.

Ramal usado´por madereros peruanos para extraer caoba ilegal de la tierra indígena Kampa, del río Amonea. (Dic., 2004)

Maderera ilegal confiscada en expedición de la Policía Federal, en el río Amonea. (Dic., 2004)

En los últimos años, la extracción ilegal de madera en las reservas territoriales de Murunahua y Pashco-Piro y en el Parque Nacional del Alto Purús, en el lado peruano, ha obligado a grupos de aislados a migrar hacia tierras indígenas del Estado brasileño de Acre, donde han establecido sus malocas.


EL ULTIMO REFUGIO

Una caída y los primeros esfuerzos de supervivencia  

Los siringales se extendían solamente en regiones donde crecían naturalmente los árboles de caucho. El límite de los siringales coinciden con el área donde luego se establecería la línea fronteriza entre Brasil y Perú. En la cabeceras de los ríos no abundan los árboles del caucho, por lo cual en esas zonas no se explotó el caucho, o su explotación fue mínima. Es por ello que cuando acabó la era del caucho la región de las cabeceras de los ríos se convirtió en un refugio para varios pueblos indígenas.

Al ir remontando el curso de los ríos, la actividad del caucho fue exterminando a los indios en su camino. Por esa razón fue preciso traer mano de obra del Nordeste brasileño para ampliar la producción del caucho en los siringales.
A partir de la década de 1910, que fue cuando los precios de goma cayeron en el mercado internacional, se hizo necesario diversificar la economía de los siringales para producir alimentos que antes eran importados. Con este fin, las empresas caucheras incorporaron a los indios como mano de obra diversificada. Y fue gracias a la caída del precio de la goma en el mercado internacional que varios grupos indígenas pudieron sobrevivir en la Amazonía occidental.

Grupo de indios peruanos "Campas", en la desembocadura del río Breu. Trabajaban allí con un brasileño oriundo de Bahía llamado Candido Ferreira Baptista, a quien se ve en la parte superior derecha de la foto.


 Indios Kashinawa en Cupichaua, en las proximidades de la Revisión Shiringuera en el alto río Jordán (1924).


El teniente Coronel Amaury Sadock de Freitas, el mayor Manuel Zárate, ayudante de la comisión, dirigió un grupo que en 1923 trabajó en el paralelo 10º S, al oeste del río Envira. Felizardo aparece agachado y más atrás, en el extremo derecho, dos Kashinawas. 



Indígenas Yaminawa y Amawaka en el caserio Mararó en el río Amoacas, actual río Huamitá, a lado de indígenas que hicieron de guías en una expedición del SPILTN (1912).













CORRERIAS: CONQUISTA A PUNTO DE HIERRO, FUEGO Y GRIPE

Un testimonio del cruel exterminio


La mayoría de los indios de la región amazónica utilizaba el caucho y siringa para producir objetos. El uso tradicional de esas materias primas y la ocupación de vastas regiones de la Amazonía para su extracción modificaron radicalmente la forma de vida de las poblaciones nativas.
Los pueblos indígenas sufrieron el efecto de las "correrías" (incursiones violentas, de  destrucción y pillaje) promovidas por patrones involucrados en la explotación de siringa y caucho para destruir caserios y desplazar a los indios hacia lugares distantes donde había concentración de estos árboles. Estas expediciones armadas eran justificadas con discursos que presentaban a los indios como "salvajes", "fieras" y "paganos", y que mostraban a los siringueros y caucheros como la única forma de "garantizar la seguridad".
Atrocidades fueron cometidas por caucheros también en otras regiones de la Amazonía. Aquí, los indios encadenados en el río Putumayo en la frontera del Perú con Colombia (Foto: W. Hardenburg, 1912).



Escena de un ataque, según el testimonio del  padre francés Constant Tastevin (1925).


El Testimonio

"Nada más fácil que querer acabar con una tribu incomoda: por la noche, mientras todos dormían en paz, se reunieron 30 y 50 hombres armados cerca de una maloca en forma de una colmena de abejas. Cada uno llevaba carabinas de repetición y un centenar de balas. Al nacer el sol, a la hora que los indios se levantan para hacer la primera comida y los preparativos para la caza, un grito ordenó a los asaltantes abrir fuego todos al mismo tiempo.
Muy pocos de los indígenas sitiados consiguieron escapar: mujeres y niños que podían ser capturados vivos fueron atrapados; pero no se les perdonó la vida a quienes se mostraban indomables y sin miedo. Los más aguerridos ejecutores de esas correrías resultaron ser peruanos semicivilizados de la región de Ucayali, interesados en la riqueza de los árboles de goma (Castilloa ellastica). Para ellos, un indio no era más que un ser irracional que podía ser muerto como un mono".




EL CASO PERUANO

Derecho intangible de naturales vulnerables en territorios reservados y con intereses en conflicto 


En las áreas más remotas de la Amazonía peruana subsisten 14 pueblos indígenas aislados o no contactados, que han adoptado aislarse de la sociedad nacional. Viven de la caza, la pesca, la recolección de frutos silvestres y de la agricultura en pequeña escala.  Entre ellos se encuentran los Kugapokori, Nanti, Kirineri, Asháninka y Poyenitzare (de la familia linguística Arahuaca) y los Chitonahua, Maxonahua, Morunahua, Kakataibo, Isconahua, Marinahua y Sharanahua, de la familia linguística Pano.

Se estima que en el territorio nacional existen entre 5000 y 10000 indígenas en aislamiento, en las regiones de Cuzco, Madre de Dios, Apurimac, Ucayali, Huánuco y Loreto.

Indígenas de Madre de Dios continúan prácticas tradicionales de pesca y transporte.

Los conflictos armados y la tala ilegal de madera han obligado que migren poco a poco hacia territorios brasileños.

MASHCO, UN PUEBLO ITINERANTE





...pero auténtico con sus costumbres

Los Mashco habitan una extensa área del territorio fronterizo peruano, en el Parque Nacional Alto Purús y en la Reserva Territorial Mashco-Piro. Su territorio tradicional ha sido reducido a causa de la extracción ilegal de madera y también por efecto de conflictos con madereros y otros indígenas - inclusive con otros grupos aislados. Esto a provocado migraciones más frecuentes hacia territorios de indígenas en el Estado brasileño del Acre.


Campamento tradicional de verano en las playas del río Las Piedras, hecho de paja yarina. Este pueblo no usa hamacas, duerme en el suelo.




Las mujeres visten una falda elaborada de una fibra vegetal llamada chambira.


Campamento Mashco con tres refugios en una playa.